La demanda global de pasajeros aéreos cayó 1,7% en junio de 2026 frente al mismo mes del año anterior, según los datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). Medida en pasajeros-kilómetro rentados (RPK), la contracción se explica en buena parte por el retroceso de los grandes mercados domésticos y por el fuerte descenso de Medio Oriente; excluida esa región, la caída global se reduce a 0,6%. La capacidad bajó 1,3% y el factor de ocupación se situó en 84,2%.
El mercado doméstico fue el más golpeado, con una caída del 3,0%. Los descensos más pronunciados se registraron en China (-5,2%) y Japón (-3,8%), con el alza de los precios del combustible como causa probable, seguidos de Estados Unidos (-1,2%). Brasil fue el único de los grandes mercados domésticos que creció, con un modesto 0,9%, aunque con la mayor caída de ocupación (-2,5 puntos).
Latinoamérica, a contracorriente
Frente al retroceso general, las aerolíneas latinoamericanas crecieron 3,5% en demanda internacional, uno de los mejores desempeños entre las regiones. La capacidad, sin embargo, subió más rápido —6,3%—, lo que llevó el factor de ocupación a 81,6%, con una caída de 2,2 puntos frente a junio de 2025. Es el mismo patrón que vienen mostrando varios operadores de la región, donde la oferta se expande a mayor velocidad que la demanda.
África lideró el crecimiento con un alza del 6,7%, seguida por Europa (+1,5%) y Asia-Pacífico (+0,4%). Norteamérica cayó 1,0% y Medio Oriente se hundió 13,9%, aún bajo el impacto de la guerra con Irán, aunque el ritmo de descenso se moderó respecto a meses anteriores. El corredor Europa-Asia fue el de mayor crecimiento entre las grandes rutas internacionales, con un 11%.
El combustible, telón de fondo
El director general de IATA, Willie Walsh, atribuyó la caída a los descensos domésticos de China, Estados Unidos y Japón, y a la débil demanda de las aerolíneas de Medio Oriente. "No hay duda de que estabilizar la situación en Medio Oriente y normalizar el suministro de petróleo mejoraría las perspectivas para las aerolíneas y las economías", señaló, en uno de sus últimos reportes al frente del organismo antes de dejar el cargo el 31 de julio.
El encarecimiento del combustible, ligado a las tensiones en Medio Oriente, se perfila como el principal factor detrás del enfriamiento, con un efecto que se traslada a tarifas más altas para el viajero.