El Concejo de Medellín aprobó esta semana, en segundo y último debate, la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que define el uso del suelo urbano y rural de la ciudad para los próximos 12 años. El texto, tramitado como Proyecto de Acuerdo 104 de 2026, modifica cerca del 78% del articulado del POT de 2014.
La vivienda turística, es decir, los alojamientos de renta corta que se comercializan en plataformas como Airbnb o Booking, concentró buena parte del debate. Según la Administración distrital, los prestadores de este servicio en la ciudad pasaron de 521 en 2019 a 8.322 en 2026.
Dónde se podrá operar
El POT organiza la actividad según la mixtura de usos del suelo:
- Alta mixtura: zonas que combinan vivienda, comercio y servicios. Allí se permite la vivienda turística.
- Media mixtura: se permite solo en sectores orientados a la infraestructura de transporte público, como el Metro.
- Baja mixtura: zonas principalmente residenciales, sin actividad comercial. Allí no se permiten las rentas cortas.
Según Planeación, la restricción en zonas residenciales no es nueva. El POT de 2014 ya prohibía allí los servicios de hospedaje, por lo que quienes operan hoy en esas áreas estarían incumpliendo la norma. La Administración calcula que en las zonas habilitadas hay lotes para hasta 179.521 viviendas turísticas, unas 20 veces la oferta actual.
“En la revisión del POT se propone habilitar zonas de media mixtura y seguimos destinando espacios de alta mixtura a esa vivienda turística”, explicó María Fernanda Galeano, secretaria de Desarrollo Económico de Medellín, en entrevista con La República. El turismo que busca la ciudad, agregó, es uno “que agregue valor, que cuide a nuestros niños, niñas y adolescentes”.
Un debate también por las cifras
Asohost, la asociación de prestadores turísticos que operan mediante plataformas, calcula que la medida afecta a más de 4.500 familias. “Se debe contemplar un período de transición para la baja mixtura, especialmente porque con un firmazo de un día a otro quitarle la posibilidad a estas personas de desarrollar la actividad (…) es bastante complicado”, dijo su presidente, Juan Camilo Vargas, a Caracol Radio.
Vargas sostuvo además que el POT no respeta el marco legal nacional. El concejal Andrés Felipe Tobón, ponente y coordinador de la revisión, respondió que el Registro Nacional de Turismo reporta alrededor de 2.927 viviendas turísticas en zonas de baja mixtura, y que desde el Acuerdo 48 de 2014 el hospedaje no estaba permitido en zonas residenciales.
Los hoteleros, a favor de la regulación
Los hoteleros respaldaron la revisión durante el conversatorio El Futuro Turístico de Medellín, según reportó La República. “La llegada de turistas bajó y la oferta de habitaciones subió 13%”, dijo Juan Carlos Tirado, director corporativo de EE Hoteles y asesor externo de Cotelco Antioquia.
Los empresarios piden que la vivienda turística se formalice, que haya seguimiento a los huéspedes y que los impuestos se apliquen con equidad en todo el sector. Luis Bombiela, gerente general del Medellín Marriott Hotel, señaló que la hotelería formal debe cumplir cerca de 68 requisitos, “pero las viviendas turísticas no deben cumplir ni dos”.
Luis Fernando Toro, presidente de Grupo Suites, advirtió sobre el efecto de la sobreoferta en el mercado de arriendo de zonas como El Poblado.
Según un análisis presentado esta semana por Airbnb, los huéspedes de la plataforma gastaron en 2025 más de $3 billones en comercios de Medellín, y los anfitriones locales generaron ingresos por más de $520.000 millones.