El turismo de salud gana terreno en Colombia. Entre enero y agosto de 2026, 21.034 extranjeros no residentes ingresaron al país por tratamientos médicos, un 17,6 % más que en el mismo periodo de 2025, según cifras de Migración Colombia citadas por Anato. La tendencia venía de atrás: en 2025 llegaron 26.786 visitantes por este motivo, un 18,4 % por encima de 2024.
El país ofrece servicios con vocación internacional en áreas como oncología, cardiología, fertilidad, cirugía bariátrica, oftalmología, odontología y cirugía plástica, respaldados por infraestructura hospitalaria especializada y una relación competitiva entre calidad y costos. Esa combinación, sumada a la conectividad, la biodiversidad y la oferta de descanso, abre una oportunidad para consolidar a Colombia como un hub regional de turismo de salud y bienestar.
Tres ciudades concentran la demanda
El mapa de este viajero está muy definido. Entre enero y agosto, Bogotá recibió 7.320 visitantes por tratamiento médico —el 34,8 % del total—, seguida de Cali, con 5.889 (28 %), y Medellín, con 4.737 (22,5 %). Más atrás aparecieron Barranquilla (867) y Cartagena (590). En conjunto, estas cinco ciudades reunieron el 92,2 % de los visitantes registrados por este motivo.
El impacto económico es significativo. Según la Encuesta de Visitantes Internacionales del DANE, quienes llegan por motivos médicos gastan en promedio más de US$3.200 por viaje, al demandar alojamiento, transporte, alimentación y actividades complementarias. A ello se suma que una parte viaja acompañada, lo que amplía el efecto sobre la economía de los destinos.
El papel de las agencias
Para Anato, el crecimiento abre un espacio claro para el canal. "No se trata únicamente de recibir a un viajero para un procedimiento, sino de contar con toda una cadena capaz de acompañarlo antes, durante y después de su estadía, articulando alojamiento, transporte, gastronomía, naturaleza y experiencias que aporten a su recuperación", señaló Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato, que ubicó a las agencias de viajes como articuladoras de esa experiencia.
El reto, según la dirigente, pasa por seguir integrando al sector salud con el turismo y los destinos para construir una oferta más confiable y visible en el exterior. "Colombia tiene la posibilidad de diferenciarse ofreciendo algo que pocos destinos pueden reunir en un mismo viaje: servicios especializados, conectividad, naturaleza, cultura y experiencias que contribuyan al bienestar integral del visitante", concluyó.