Los indicadores económicos del sector turístico colombiano están enviando dos señales contradictorias durante el primer trimestre de 2026. Mientras el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Migración Colombia reportan crecimiento sostenido en llegadas internacionales, conectividad aérea y turismo de cruceros, las agencias de viajes, uno de los actores centrales de la cadena de valor, muestran una contracción simultánea en sus tres principales indicadores económicos.
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De acuerdo con la Encuesta Mensual de Agencias de Viajes (EMAV) del DANE, durante el primer trimestre de 2026, frente al mismo periodo de 2025, los ingresos nominales del segmento cayeron 1,5%, el personal ocupado retrocedió 3,7% y los salarios del personal ocupado bajaron 3,4%. Las tres variables se contrajeron de manera simultánea, una composición que ANATO interpreta como un momento de ajuste sectorial atravesado por factores externos.
"Si bien el turismo continúa siendo un motor importante para la economía y la conectividad del país, estas cifras evidencian un momento de ajuste influenciado por diversos factores externos, como la desaceleración en la llegada de visitantes no residentes, la incertidumbre económica internacional y el gasto mesurado de los viajeros. Asimismo, se pueden destacar otros factores asociados a la percepción de seguridad en algunos destinos, las tensiones geopolíticas y el comportamiento del mercado aéreo internacional."
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
La lectura del gremio plantea una paradoja relevante para el sector. Aunque el MinCIT reportó esta semana que Colombia recibió 1.584.378 visitantes no residentes durante el primer trimestre, con un crecimiento del 6,7% en marzo y un dato sobresaliente en cruceros (+41,2%, con 58.186 pasajeros en el mes), el dinamismo macro no se está traduciendo en mejor desempeño financiero para el canal intermediario.
La explicación, según ANATO, se ubica en una combinación de variables: el gasto promedio del viajero ha sido más mesurado que en periodos anteriores, los segmentos emisores tradicionales muestran señales mixtas, y el contexto internacional —desde las tensiones geopolíticas hasta el comportamiento del mercado aéreo— viene afectando la demanda capturable por el canal tradicional.
Hay además otra capa que conviene observar: una parte importante del crecimiento reportado por el MinCIT viene del segmento de cruceros, donde la participación directa de las agencias de viajes colombianas es estructuralmente baja, dado que el operador del crucero gestiona la mayor parte del paquete con sus propios canales. Eso explica parcialmente por qué un balance macro puede crecer sin que la facturación del canal intermediario se mueva en la misma dirección.
Desde el gremio, el llamado es a fortalecer el trabajo público-privado para estimular la demanda y mejorar la competitividad de los destinos. "Reiteramos la importancia de continuar fortaleciendo estrategias público-privadas que permitan estimular la demanda turística, mejorar la competitividad de los destinos, fortalecer la conectividad aérea y seguir promoviendo a Colombia en los mercados internacionales", agregó Cortés Calle.
Para los operadores receptivos, agencias mayoristas y minoristas del país, el balance del primer trimestre confirma una conversación que el sector viene sosteniendo desde hace varios meses: el crecimiento del turismo en agregado no se está distribuyendo de manera homogénea por la cadena de valor. Mientras puertos, aeropuertos y oferta hotelera capturan parte del dinamismo, el canal de intermediación enfrenta presiones que el dato macro no logra disimular.
El reto, como plantea ANATO, está en transformar la conectividad ampliada y la promoción internacional en demanda real para el canal tradicional, una tarea que pasa tanto por la seguridad y competitividad del destino como por la capacidad del gremio de capturar al viajero antes de que llegue a Colombia por canales directos.