El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo entregó el Plan Estratégico de Seguridad Turística (PEST) 2026, un instrumento diseñado para orientar las acciones de las entidades nacionales, territoriales y del sector en la protección de los destinos turísticos del país. Su propósito es consolidar entornos más seguros para los visitantes, las comunidades y los prestadores de servicios, a partir de un enfoque de prevención y gestión del riesgo.
La entrega ocurrió el 6 de agosto, un día antes de la posesión del nuevo Gobierno Nacional, de modo que el plan queda como una hoja de ruta que la administración saliente deja lista para que la ejecute la entrante. El documento se articula con el Plan Sectorial de Turismo 2022-2026 y busca anticipar, reducir y enfrentar las situaciones que puedan afectar la actividad turística en los territorios.
Su construcción partió del territorio. En la fase de diagnóstico, el plan recogió los aportes de 17 departamentos y 150 municipios, un ejercicio que permitió identificar las particularidades y necesidades de seguridad de cada región. La estructura preliminar se sometió luego a revisión en dos espacios: el Encuentro de Autoridades de Turismo, en febrero de 2026, y el Consejo Nacional de Seguridad Turística, en marzo, donde entidades y gremios incorporaron las observaciones de las comunidades vinculadas a la cadena de valor del sector.
El instrumento se organiza en cinco grandes estrategias. La primera apunta a fortalecer la gobernanza; la segunda, a mejorar la seguridad pública y la capacidad de respuesta ante incidentes; la tercera, a promover la seguridad ambiental y sanitaria; y las dos restantes, a desarrollar sistemas de información y herramientas tecnológicas aplicadas a la gestión de la seguridad turística. A ellas se suman medidas para reforzar la presencia institucional en los territorios, optimizar la infraestructura y consolidar mecanismos de cooperación entre entidades.
Dentro de esas líneas, el plan incorpora un componente específico para la protección de niñas, niños y adolescentes frente a la explotación sexual comercial en entornos turísticos, y contempla la participación de las instituciones de cada territorio para atender las situaciones que puedan afectar a esta población. El documento también incluye acciones para mejorar la información disponible para los viajeros nacionales e internacionales.
"La seguridad es un factor determinante para consolidar un turismo competitivo y sostenible. Con esta actualización entregamos al país una herramienta que fortalece la articulación entre las entidades, orienta la prevención de riesgos y contribuye a que cada vez más destinos ofrezcan condiciones de confianza para los viajeros y para las comunidades que viven del turismo", afirmó la exministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas.
La actualización del PEST llega en un momento en que la seguridad de los destinos gana peso en la agenda del sector, tras episodios que han puesto el tema sobre la mesa, y en el que la confianza de viajeros y comunidades se consolida como una condición para la competitividad del turismo colombiano.