La entrada de cadenas hoteleras internacionales a Colombia ha sumado más de 335 hoteles y 37.000 habitaciones al parque del país desde 2010, una expansión que ha acompañado la consolidación del turismo como uno de los principales motores económicos del sector terciario. El balance, presentado por ProColombia, ratifica al país como destino activo para la inversión extranjera en infraestructura hotelera, en un mercado que cerró 2025 con cerca de 12.957 hoteles y 297.487 habitaciones en operación.
Entre las cadenas con presencia activa en el país figuran Radisson, Accor, IHG, ARIA Hotels, Sirenis, Hilton, Four Seasons, Marriott, Wyndham y Hyatt, todas con participación en proyectos desarrollados durante los ciclos de mayor dinamismo inversor.
"Colombia, El País de la Belleza, está consolidando una plataforma turística y hotelera con oportunidades claras para el inversionista internacional. La combinación de demanda creciente, conectividad, incentivos y disponibilidad de proyectos permite desarrollar infraestructura con visión de largo plazo y vocación global", afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
Demanda al alza y concentración en tres ciudades
En 2025, Colombia recibió 4,4 millones de turistas extranjeros no residentes. Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado emisor con 25,4% de participación, seguido por México, Perú, Brasil, España y Argentina. Bogotá, Medellín y Cartagena concentraron cerca del 80% de las llegadas internacionales, una cifra que confirma la presión de demanda sobre los tres principales corredores hoteleros del país.
El turismo generó US$11.166 millones en divisas durante 2025, con un crecimiento del 9,4% frente al año anterior, lo que lo consolida como el principal generador de ingresos externos fuera del sector minero-energético. La inversión extranjera directa también acompañó la dinámica: solo en 2025, los segmentos de comercio, restaurantes y hoteles recibieron US$1.104 millones, equivalentes al 12,5% de la IED no minero-energética del país.
Conectividad e incentivos como factores estructurales
El soporte estructural del crecimiento descansa también sobre la red aérea. Colombia cuenta con más de 1.500 frecuencias semanales, conexiones con 30 países, 30 aerolíneas operativas y más de 300.000 sillas semanales. En paralelo, avanzan proyectos de modernización y construcción de cinco aeropuertos estratégicos vía asociaciones público-privadas, con una inversión estimada de US$3.000 millones y capacidad proyectada para atender hasta 90 millones de pasajeros anuales.
El esquema de incentivos para nuevos proyectos hoteleros incluye tarifa especial del 15% en renta por 10 años para hoteles, parques temáticos de ecoturismo y agroturismo; arancel del 0% para la importación de materias primas y bienes de capital sin producción nacional; zonas francas turísticas; y el Plan Vallejo para proyectos vinculados a la exportación de servicios. Los municipios PDET cuentan con incentivos adicionales específicos.
Oportunidad más allá de las capitales
El mapa de oportunidades se extiende más allá de Bogotá, Medellín y Cartagena. Colombia ha priorizado 170 municipios PDET, de los cuales 80 son considerados territorios turísticos de paz, con potencial para proyectos de alojamiento, ecoturismo, agroturismo, entretenimiento y nuevas experiencias de viaje. La oferta también incorpora formatos emergentes como turismo comunitario y rural, sol y playa, hoteles urbanos y cruceros fluviales, segmento donde ya operan proyectos como los de AmaWaterways en el río Magdalena.
Para los inversionistas, operadores y desarrolladores hoteleros que estructuran proyectos en mercados latinoamericanos, las cifras del balance entregan un argumento concreto: una base hotelera en expansión, demanda internacional creciente, infraestructura aérea consolidada y un esquema de incentivos vigente que sostiene la rentabilidad de proyectos de mediano y largo plazo.