Lo que hasta ahora era un programa de buenas prácticas autodeclarado se convertirá en un sello certificado y auditado. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) anunció que su programa Hotel Sustainability Basics pasará a ser un esquema de certificación independiente, verificado por terceros, con el que los hoteles podrán demostrar su desempeño sostenible de forma creíble ante viajeros, inversionistas y reguladores.
El cambio responde a un detonante regulatorio. La Unión Europea aprobó una directiva (UE 2024/825) que endurece los requisitos para las declaraciones ambientales de las empresas, en un esfuerzo por frenar el greenwashing. Frente a ese nuevo marco, la certificación —alineada además con el Marco de Acreditación del Global Sustainable Tourism Council (GSTC)— busca dar a los hoteles una vía robusta y reconocida internacionalmente para respaldar sus afirmaciones de sostenibilidad.
Desde su lanzamiento en 2022, el programa ha sido adoptado por más de 8.000 hoteles en 85 países. Su marco define 12 acciones prácticas en eficiencia energética y de agua, reducción de residuos y emisiones, apoyo a las comunidades locales y protección de la naturaleza, diseñadas para ser accesibles a hoteles de cualquier tamaño y establecer una base común para el sector.
Los hoteles que ya participan no deberán tomar acciones inmediatas: el WTTC y sus socios de verificación, entre ellos SGS, acompañarán la transición hacia el nuevo modelo. Más adelante este año, la organización sumará Basics Plus, un nivel superior desarrollado junto a la World Sustainable Hospitality Alliance (WSHA), que ofrecerá a los hoteles una ruta de avance desde las prácticas esenciales hasta un desempeño verificado de forma independiente.
"Hotel Sustainability Basics ha demostrado que la sostenibilidad puede ser práctica, alcanzable y escalable", señaló Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, quien planteó que la certificación independiente refleja las crecientes expectativas regulatorias y fortalece la confianza en las declaraciones de sostenibilidad. Para el sector, el viraje marca hacia dónde se mueve la vara: la sostenibilidad deja de ser un mensaje de marca para convertirse en un atributo verificable, en un mercado donde el viajero la pondera cada vez más en su decisión de compra.