La Alcaldía de Medellín avanza en la consolidación del turismo comunitario como una de las estrategias clave para diversificar la oferta turística de la ciudad y dinamizar la economía local de barrios y corregimientos. La Secretaría de Turismo y Entretenimiento reportó la capacitación de más de 400 actores comunitarios en los últimos años, en competencias que incluyen gestión turística, narrativa, servicio al cliente y sostenibilidad.
La intervención territorial ha priorizado ocho comunas —Popular, Manrique, Villa Hermosa, La Candelaria, Laureles-Estadio, El Poblado, Guayabal y Belén— y los corregimientos de Santa Elena y San Cristóbal. En cada uno de estos territorios se han instalado mesas de trabajo, entendidas por la administración como espacios de gobernanza y planificación conjunta con las comunidades, en línea con la estrategia de alinear la narrativa territorial con las dinámicas propias de cada comuna.
La hoja de ruta se ha desarrollado por fases anuales. Durante 2024 se validaron experiencias turísticas, se conformaron las primeras mesas de trabajo y se identificaron imaginarios locales y productos turísticos. En 2025 se consolidaron los espacios de gobernanza, se cualificó el talento humano y se avanzó en la estructuración de rutas turísticas en diferentes comunas. Para 2026, el trabajo se enfoca en la reactivación y creación de nuevas mesas, la identificación de líderes clave y la implementación de herramientas metodológicas para el acompañamiento técnico.
Las capacitaciones están dirigidas a operadores turísticos, líderes comunitarios, emprendedores locales y gestores culturales, con énfasis en temas operativos como costos, marketing digital, calidad del servicio y estructuración de productos y experiencias.
Rutas que ya están en el mapa
Algunas de las experiencias estructuradas bajo este modelo ya operan con producto identificable. La Comuna 8 ofrece rutas en las que el visitante conoce el proceso del café desde la ruralidad urbana. El Poblado suma recorridos de turismo creativo y gastronómico estructurados con anfitriones locales. Santa Elena capitaliza su tradición campesina y silletera, una de las identidades culturales más reconocidas del Valle de Aburrá.