Bogotá atraviesa un repunte de la demanda turística durante octubre, un mes marcado por una amplia cartelera de conciertos. De acuerdo con datos de Viajes Falabella, las reservas de vuelos hacia la capital crecieron un 61 % frente al mismo periodo del año anterior, una tendencia que también se refleja en los servicios asociados al viaje.
El impulso es aún más fuerte en otros rubros. "Este incremento también se evidencia en el sector hotelero, con un crecimiento del 110 %, mientras que los paquetes turísticos aumentan un 90 % para este mes, mostrando un mayor interés por experiencias que integran diferentes servicios durante el mismo viaje", afirmó Vicente Reyes, gerente de Marketing de Viajes Falabella.
En el frente internacional, México, Ecuador y Perú concentran el 28 % de las reservas hacia Bogotá. En el mercado nacional, Medellín aporta el 22 %, seguida de Cali (17 %) y Barranquilla (15 %). Los viajeros internacionales permanecen en la ciudad alrededor de cinco días y los nacionales cerca de tres, y en ambos casos planifican con antelación: las reservas nacionales se hicieron con unos 45 días de anticipación y las internacionales con cerca de 60.
El peso de cada concierto
El dato más revelador es cómo cada evento mueve la aguja. El concierto de BTS, del 2 y 3 de octubre en el estadio El Campín, registra el mayor incremento, con un 140 % de crecimiento en las reservas de esa semana; ambas fechas se agotaron y se espera una asistencia superior a 53.000 personas por noche, según la Alcaldía de Bogotá.
Le siguen la coincidencia de Rock al Parque e Iron Maiden, entre el 10 y el 12 de octubre, que eleva las reservas un 130 % esa semana, y el concierto de Raphael, el 7 de octubre, con un alza del 110 %.
La tendencia se sostiene el resto del mes, aunque con intensidades menores. Los Fabulosos Cadillacs (17 de octubre) impulsan un 28 %, David Bisbal (21 de octubre) un 22 %, y la presentación de Aterciopelados (30 de octubre) un 20 %. Para la semana del 24 de octubre, con Fonseca y Hombres G en cartelera, las reservas suben un 16 %.
Los registros confirman cómo la agenda cultural coincide con picos puntuales en la demanda de viajes hacia la capital. Sumado a su conectividad aérea y a la llegada de viajeros nacionales e internacionales, el entretenimiento se afianza como uno de los motores que dinamizan el turismo de Bogotá.