Durante el año, la aerolínea reactivó su acuerdo con Avianca y cerró nuevas alianzas con Hainan Airlines, SAS y Smart Wings, facilitando conexiones a nuevos destinos mediante la emisión de billetes combinados. Estas incorporaciones impulsaron especialmente la operativa de largo radio, en línea con la estrategia de expansión de la compañía.
Los acuerdos con SAS y Smart Wings ampliaron el alcance de Air Europa en el norte y centro de Europa, principalmente a través de los aeropuertos de Copenhague y Praga. En el caso de Hainan Airlines, la alianza elevó a once el número de aerolíneas chinas con las que trabaja Air Europa, en un contexto de fortalecimiento del corredor aéreo entre Asia y América.
Actualmente, la aerolínea cuenta con cerca de un centenar de acuerdos con otras compañías, que le permiten operar 168 rutas en código compartido, de las cuales aproximadamente la mitad corresponden al continente americano. Esta red contribuye a incrementar el flujo de pasajeros hacia sus propios destinos y a ampliar las opciones de conectividad para los clientes.
Según la compañía, los acuerdos de código compartido y SPA permiten ofrecer beneficios operativos como la facturación de equipaje hasta el destino final, el acceso a salas VIP para clientes Business y la emisión de tarjetas de embarque para todo el trayecto a través de su plataforma digital, con el objetivo de simplificar los procesos y mejorar la experiencia del pasajero.