Se trata de una iniciativa de carácter integral que no se limita a la instalación física de los embarcaderos, sino que contempla una secuencia de componentes sociales, técnicos, administrativos y ambientales. Entre estos se incluyen procesos de socialización y concertación con comunidades locales, diagnósticos territoriales, estudios técnicos de detalle, gestión de permisos ambientales y de operación portuaria, fabricación, transporte, instalación y puesta en funcionamiento de las infraestructuras.
El proyecto es ejecutado en el marco de un convenio de cooperación con COTECMAR, entidad adscrita al Ministerio de Defensa Nacional, reconocida por su experiencia en el diseño y construcción de estructuras adaptadas a la geografía del país. La interventoría está a cargo de la Universidad Industrial de Santander (UIS), responsable del seguimiento técnico, administrativo, financiero, ambiental y social del proceso.
De acuerdo con la información oficial, el proyecto presenta un alto nivel de complejidad, ya que cada embarcadero constituye, en la práctica, un proyecto individual con particularidades técnicas, sociales y ambientales propias. Su ejecución requiere la gestión simultánea ante cerca de 80 autoridades municipales, 25 corporaciones autónomas regionales y entidades del sector transporte, lo que incide directamente en los tiempos de desarrollo.
En términos de avance, los estudios y diseños registran un progreso del 89,7 %, mientras que los permisos ambientales y de operación portuaria alcanzan un 81 %. La fabricación de los 88 embarcaderos se encuentra garantizada en su totalidad, conforme a los estándares técnicos establecidos. En cuanto a la fase de instalación, 15 embarcaderos han sido entregados y recibidos a satisfacción en municipios de Santander, Bolívar, Magdalena, Tolima, Antioquia, Cesar y Sucre, y actualmente se encuentran en proceso de instalación dos infraestructuras adicionales en Caldas y Guaviare.
El proyecto ha sido objeto recientemente de observaciones por parte de la Contraloría General de la República, en el marco de una auditoría relacionada con el Impuesto Nacional con Destino al Turismo. Frente a este contexto, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Fontur señalaron que el avance debe evaluarse de manera integral, teniendo en cuenta el cumplimiento progresivo de todas las fases del proyecto y no únicamente el número de embarcaderos ya instalados, dado que esta corresponde a la etapa final del proceso.
Desde la cartera de Turismo se indicó además que una parte de los tiempos de ejecución está condicionada por la expedición de permisos por parte de las autoridades ambientales competentes, de los cuales varios se encuentran aún en trámite, un factor externo que impacta el ritmo de instalación en los territorios.
Según lo informado, el proyecto continúa en ejecución y mantiene su objetivo de fortalecer la conectividad fluvial, la infraestructura turística regional y la apropiación social de estos espacios como bienes públicos, con un enfoque orientado a su funcionamiento y sostenibilidad a largo plazo.