En el marco de la celebración del aniversario de Bogotá, el Hotel Wyndham Bogotá Art presentó Calm Páramo, el concepto que ordena la renovación de sus espacios comunes. Mientras la ciudad se alista para festejar, el hotel inauguró una intervención que mira hacia el entorno natural de la capital y lo trae al interior del la propiedad.
El páramo que rodea a Bogotá es la materia del proyecto. Los azules de la neblina y los verdes y amarillos de los frailejones ordenan una paleta que combina materiales naturales con acabados contemporáneos, en una propuesta que no se queda en lo visual y suma iluminación cálida y aromas a la experiencia. Detrás del diseño está Andrés Correa, vicepresidente de Desarrollo de Hoteles Diplomat, operador del hotel, que reinterpretó ese ecosistema como hilo de toda la renovación.
Pero el homenaje al paisaje esconde una decisión de negocio. La renovación llega en el momento preciso en que Bogotá gana terreno como destino de eventos, y el hotel reposiciona su infraestructura para competir por ese mercado. La ciudad escaló 15 posiciones hasta el puesto 36 del ranking mundial de la ICCA y hoy es la cuarta capital de eventos de América Latina. El segmento MICE dejó más de USD 130 millones de derrama económica para Bogotá entre 2022 y 2025, y la capital cerró el año pasado con más de dos millones de turistas internacionales y más de 1.200 eventos.
"El salto de Bogotá en el ranking de la ICCA confirma el potencial de la ciudad como destino de eventos, y hacia allí orientamos esta renovación", señaló Guillermo Galvis, gerente general del hotel. El establecimiento apunta a un nicho concreto: según la ICCA, el 53% de los eventos internacionales de América Latina son reuniones de formato mediano, de entre 150 y 1000 asistentes, la franja exacta donde el Wyndham Bogotá ubica su infraestructura de convenciones.
Los espacios renovados

El centro de convenciones reúne 16 salones con capacidad total para 600 personas. El salón principal, el Wyndham Grand, recibe hasta 400 asistentes y ahora incorpora la luz natural como elemento arquitectónico, con sistemas modernizados de videoproyección, sonido e iluminación. Los seis salones del Sótano 1, por su parte, fueron recubiertos en madera para mejorar el sonido y el aislamiento.
La oferta gastronómica también cambió. El restaurante Itálica pasó de un concepto mediterráneo a la cocina italiana clásica, con nueva carta, pastas frescas, panadería artesanal y repostería elaborada día a día. Se suman La Cava, un espacio de vinos para reuniones íntimas con paredes de botelleros iluminados, y un nuevo bar convertido en eje visual del lobby, con vista a los Cerros Orientales. El lobby, rediseñado con microespacios, favorece las reuniones espontáneas y la circulación de grupos, mientras las nuevas Salas W se orientan al trabajo híbrido y el coworking.
Conectividad, el argumento invisible
Uno de los ejes menos visibles pesa fuerte en el segmento de eventos. El hotel renovó por completo su conectividad con WiFi 6 para los cerca de 10.000 huéspedes que aloja cada mes, con puntos de acceso en las 261 habitaciones, salones, pasillos y áreas administrativas. También inició el recambio de todas las cerraduras por una versión que permitirá la apertura por bluetooth desde el móvil, una vez se integre con las plataformas Wyndham Connect y Cannary.
Una inversión por etapas
El proyecto arrancó en julio de 2025 con una inversión inicial cercana a USD 1,5 millones, cifra que el hotel espera duplicar al completar la remodelación de las 261 habitaciones y suites, el Lounge VIP del piso 9 y un nuevo espacio para eventos proyectado en la cubierta del edificio. Reconocido como "la mejor esquina de Bogotá", el Wyndham Bogotá suma más de 13 años de operación y cuenta con un gimnasio de 2.000 metros cuadrados, piso ejecutivo con lounge VIP y 500 parqueaderos.
Con Calm Páramo, el hotel apuesta por diferenciarse en un mercado cada vez más competido, donde la infraestructura de eventos ya no basta por sí sola y la experiencia —el ambiente, el sentido de lugar, la conexión con el destino— se vuelve parte del argumento de venta. La renovación traduce el entorno de Bogotá en una propuesta que busca acompañar tanto al viajero corporativo como al de ocio, en un hotel que quiere crecer al ritmo de una ciudad que gana peso en el mapa de los eventos.


