El programa es impulsado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en articulación con las Cancillerías de ambos países, y contempla acciones desde Caballococha, en el departamento de Loreto (Perú), hasta Leticia, incluyendo comunidades ubicadas en ambas márgenes del corredor fluvial.
Durante tres días se desarrollaron espacios de diálogo y capacitación con comunidades indígenas, poblaciones ribereñas, autoridades territoriales y entidades académicas, con el objetivo de definir lineamientos para un modelo de turismo comunitario con enfoque regenerativo.
La estrategia incorpora el fortalecimiento de capacidades locales, la formalización de emprendimientos, prácticas de economía circular y mecanismos de gobernanza comunitaria, con el propósito de consolidar productos turísticos que generen ingresos sostenibles sin afectar la integridad ambiental del territorio amazónico.
El proyecto también integra conocimientos tradicionales asociados al manejo del bosque, la fauna silvestre, la pesca sostenible, la medicina ancestral y la producción artesanal como parte central de la oferta turística.
Desde la comunidad de Mocagua, la lideresa indígena Neyi Macedo, del pueblo cocama, destacó la relevancia del proceso binacional:
“Este proyecto va a ser de mucha importancia para nosotros las comunidades indígenas, desde nuestro territorio, enfocado en nuestros conocimientos ancestrales. También con nuestros hermanos vecinos del Perú aunar esfuerzos y compartir conocimientos”, expresó.
Con esta iniciativa, ambos países avanzan en una agenda conjunta que reconoce la Amazonía como un ecosistema compartido y posiciona al turismo comunitario como herramienta de integración regional y desarrollo local en la frontera amazónica.