Estados Unidos se mantuvo en 2025 como el mayor mercado de viajes y turismo del mundo, con una contribución de US$2,63 billones al PIB global y 20,4 millones de empleos sostenidos en el sector. Sin embargo, el World Travel & Tourism Council (WTTC) advierte que el país enfrenta una encrucijada: mientras el turismo global registró su mejor año histórico con un crecimiento del 4,1%, la economía turística de EE.UU. creció apenas 0,9%, la expansión más lenta entre las grandes economías del mundo.
Los números de visitantes internacionales agudizaron la señal de alerta: las llegadas cayeron 5,5% frente a 2024 y el gasto internacional descendió 4,6% hasta US$176.000 millones, en un año en que 80 millones más de viajeros circularon por el mundo y eligieron otros destinos. El gasto doméstico, en contraste, se mantuvo sólido en US$1,54 billones, un 14,3% por encima de los niveles prepandemia.
"Para evitar perder su posición de liderazgo, EE.UU. debe invertir en promover su atractivo en mercados internacionales, cambiar la percepción y posicionarse como un destino acogedor, y crecer el gasto del visitante internacional fomentando escalas y nuevas experiencias", afirmó Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC.
El organismo destaca el Mundial de Fútbol 2026 como una ventana inmediata de recuperación: el torneo, que EE.UU. coorganiza, se espera que atraiga alrededor de 1,24 millones de visitantes internacionales durante el período del evento, ofreciendo una plataforma para reposicionar al país como destino global.
China y Asia-Pacífico, la presión que crece
Mientras EE.UU. desacelera, China avanza con fuerza: el turismo aportó US$1,75 billones al PIB del país en 2025, con un crecimiento del 9,9% interanual. El gasto de visitantes internacionales en China subió 10,5% hasta US$135.000 millones y el doméstico creció 10,7% hasta US$890.000 millones, sosteniendo 84,6 millones de empleos.
El desempeño de China refleja la dinámica de toda la región Asia-Pacífico, que creció 8,2% en PIB turístico hasta US$3,29 billones, liderada por Malasia (+11,2%), Filipinas (+10,8%), India (+7,3%) e Indonesia (+7,2%).
Para los operadores latinoamericanos que trabajan el mercado emisor norteamericano, la desaceleración del turismo receptor en EE.UU. contrasta con el dinamismo del viajero doméstico estadounidense, que sigue gastando con fuerza y representa una oportunidad activa para destinos de la región que buscan capturar flujos desde ese mercado.