La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicó su Reporte Anual de Seguridad 2025, con resultados que presentan una paradoja: la tasa de accidentes mejoró frente al año anterior, pero las fatalidades crecieron de manera significativa.
La tasa global de accidentes se ubicó en 1,32 por millón de vuelos —equivalente a un accidente por cada 759.646 vuelos— mejor que el 1,42 registrado en 2024, aunque ligeramente por encima del promedio quinquenal 2021-2025 de 1,27. En total se registraron 51 accidentes en 38,7 millones de vuelos, frente a 54 accidentes en 37,9 millones de vuelos en 2024.
Sin embargo, las fatalidades contaron otra historia. Los 394 fallecidos a bordo en 2025 casi duplicaron los 244 de 2024 y superaron ampliamente el promedio quinquenal de 198. Dos accidentes concentraron el grueso de esas cifras: el vuelo Air India 171 con 241 víctimas y el vuelo PSA Airlines 5342 con 64, representando juntos más del 77 % de todas las muertes del año.
"Volar es la forma más segura de transporte de larga distancia. Hace una década, la tasa de accidentes fatales era de uno por cada 3,5 millones de vuelos. Hoy es de uno por cada 5,6 millones. Aun así, cada accidente es uno de más. La meta de la aviación sigue siendo cero accidentes y cero fatalidades", afirmó Willie Walsh, director general de IATA.
Aerolíneas miembro y certificación IOSA
Las aerolíneas miembro de IATA tuvieron un desempeño notablemente mejor que el promedio global. Su tasa de accidentes fue de 0,72 por millón de vuelos, frente a 3,09 de las no miembro. Las aerolíneas certificadas con el IATA Operational Safety Audit (IOSA) registraron una tasa de 0,98, significativamente inferior al 2,55 de las no certificadas.
Tipos de accidente más frecuentes
Los eventos más comunes en 2025 fueron tail strikes, incidentes de tren de aterrizaje, excursiones de pista y daños en tierra. Un dato positivo: por segunda vez en la historia —la primera fue en 2020— no se registró ningún accidente por pérdida de control en vuelo (LOC-I), que históricamente ha sido una de las principales causas de fatalidades en aviación.
Las instalaciones aeroportuarias contribuyeron al 16 % de los accidentes del año. El reporte señala que obstáculos rígidos cerca de las pistas aumentaron la severidad de varios eventos, convirtiendo en fatales accidentes que de otro modo habrían sido survivables.
Desempeño por región
América Latina y el Caribe registró cinco accidentes, con una tasa de 1,77 por millón de sectores, mejor que el 1,84 de 2024 y que el promedio quinquenal de 2,02. El riesgo de fatalidad también disminuyó de 0,37 a 0,26. El tipo de accidente más frecuente en la región fue la excursión de pista.
África continúa siendo la región con la tasa más alta del mundo: 7,86 por millón de sectores, aunque mejoró frente al 12,13 de 2024. El 71 % de los accidentes en la región involucraron aeronaves turbohélice. Norteamérica fue la única región desarrollada que empeoró, con una tasa de 1,68 frente a 1,49 en 2024, impulsada principalmente por los accidentes fatales ya mencionados.
Interferencia GNSS y zonas de conflicto
El reporte dedica un capítulo especial a dos amenazas crecientes. Los eventos de interferencia con sistemas GNSS —que pueden desorientar los sistemas de navegación de las aeronaves— aumentaron un 67 % en 2025 frente a 2023, mientras que los incidentes de spoofing GPS crecieron un 193 %. Walsh calificó esta tendencia de "profundamente preocupante" y exigió acción inmediata de gobiernos y proveedores de navegación aérea.
En materia de zonas de conflicto, el reporte señala que la proliferación de conflictos armados está generando complejidad operativa significativa, con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán como el ejemplo más reciente. IATA exigió coordinación efectiva entre autoridades militares y civiles, y NOTAMs claros y oportunos para que las aerolíneas puedan realizar sus propias evaluaciones de riesgo.
Finalmente, el reporte advierte que solo el 63 % de los informes de investigación de accidentes se completaron dentro de los plazos establecidos por el Convenio de Chicago entre 2019 y 2023. América Latina y el Caribe registró una tasa de cumplimiento del 60 %, mientras que África fue la más baja con apenas 19 %.