LATAM Airlines Colombia inauguró el 2 de septiembre una nueva base aérea en el Aeropuerto José María Córdova de Rionegro, con la que fortalece su operación en Medellín para el cierre de 2026 y consolida a la ciudad como uno de sus principales centros estratégicos en el país. La base arranca con más de 140 tripulantes, entre pilotos y personal de cabina, e incluye el retorno de colaboradores antioqueños que hasta ahora operaban desde Bogotá.
Con esta apertura, la aerolínea reforzó su base de personal en la ciudad hasta los 419 colaboradores, un crecimiento del 51 %, con especial énfasis en tripulaciones de cabina y pilotos. Se trata de la segunda base más grande de la compañía en el país, con equipos en operaciones, servicio a bordo, mantenimiento y aeropuertos. Los tripulantes seleccionados en la convocatoria de finales de julio harán parte tanto de la operación doméstica como de la internacional.
El 24 % de la oferta nacional
En capacidad, la operación contará con 245.554 sillas mensuales desde y hacia Medellín, de un total de 1.018.234 en la red nacional, con lo que la ciudad representa el 24 % de la oferta mensual de LATAM en Colombia. En asientos-kilómetro disponibles (ASK), Medellín proyecta 77 millones frente a los 512 millones de toda la operación colombiana, un crecimiento del 8 % respecto a 2025.
Desde la ciudad, la red conecta con siete destinos —seis nacionales y uno internacional— a través de 162 frecuencias semanales: 100 hacia Bogotá, 14 hacia Cali, 14 hacia Barranquilla, 13 hacia San Andrés, y siete hacia Pereira, Montería y Lima, respectivamente, esta última como puerta a la red internacional del grupo. Para el cierre del año se destacan rutas de alto dinamismo como Barranquilla–Medellín, con un aumento del 64 % en sillas; San Andrés–Medellín, con un 63 %; y Bogotá–Medellín, con un 10 %.
"Para LATAM, Medellín es una plataforma clave de conectividad y de crecimiento", afirmó Erika Zarante, CEO de LATAM Airlines Colombia, quien destacó el fortalecimiento de la ruta Bogotá–Medellín y la posibilidad de ampliar la oferta hacia un destino turístico clave como San Andrés.
Una plataforma más allá de los pasajeros
La nueva base también potencia la operación técnica. La infraestructura permite la pernocta diaria de ocho aeronaves en el aeropuerto, donde ahora se realizan inspecciones e intervenciones de motores, trenes de aterrizaje y fuselaje, entre otras, sin necesidad de trasladar los aviones a otras bases. Con ello, la aerolínea busca optimizar la disponibilidad de flota y la eficiencia operativa.
El negocio de carga es otro de los pilares. La operación estructural cuenta con siete frecuencias semanales en aviones Boeing 767 que conectan a Medellín con Miami, una ruta clave para la exportación del sector floricultor antioqueño hacia los mercados internacionales.
A ello se suman los servicios de soporte para todo el Grupo LATAM. La operación de AlmaExperience administra desde la ciudad el centro de BPO y contact center más grande del grupo en la región, con 700 agentes dedicados exclusivamente a LATAM, lo que posiciona a Medellín como un centro regional de atención y experiencia al cliente.
"Medellín es mucho más que un destino relevante dentro de nuestra red: es una plataforma estratégica para el crecimiento de LATAM en Colombia y para el Grupo en la región", concluyó la directiva, quien enmarcó la apuesta por Antioquia en una visión de largo plazo que combina conectividad, empleo, carga, servicio al cliente y mantenimiento.