Satena destinó parte de su operación al traslado de ayuda humanitaria hacia las regiones afectadas por el terremoto, con vuelos especiales y con la capacidad disponible en sus rutas regulares. La aerolínea movilizó carga esencial y personal médico hacia el Pacífico y el occidente del país.
Para la misión especial, la compañía dispuso uno de sus ATR 42, en dos vuelos humanitarios desde Bogotá. Las operaciones permitieron trasladar cerca de seis toneladas de alimentos no perecederos, medicamentos y otros elementos esenciales, además de 15 profesionales de la salud que se sumaron a las labores de atención y acompañamiento en la región.
El primer vuelo cubrió la ruta Bogotá–Quibdó–Bogotá en la mañana, mientras que el segundo cubrió el trayecto Bogotá–Buenaventura–Bogotá hacia el mediodía, con otras tres toneladas de elementos de primera necesidad y el traslado del personal médico, vinculado a la Fundación Internacional María Luisa de Moreno.
"SATENA nació para conectar a Colombia y ese propósito cobra un sentido especial cuando podemos utilizar nuestra capacidad aérea para acercar ayuda a quienes más lo necesitan. Hoy nuestros aviones llevan mucho más que carga: llevan asistencia, profesionales de la salud y, sobre todo, el compromiso de estar cerca de nuestras comunidades", señaló el mayor general Óscar Zuluaga Castaño, presidente de Satena.
Un puente aéreo desde el Huila
En paralelo a las misiones especiales, Satena aprovechó la capacidad de sus vuelos regulares para mover donaciones. El viernes 14 de agosto, la aerolínea destinó sin costo parte de la bodega de un vuelo comercial Neiva–Cali para transportar más de 800 kilos de ayudas recolectadas en el Huila, sin suspender ni modificar la operación habitual.
"Hoy nuestro vuelo es una operación regular Neiva-Cali, que es directa, y se ha destinado parte de la capacidad que tiene el avión para transportar esta carga; estamos hablando de más de 800 kilos en transporte de apoyo para todas las personas que nos necesitan en este momento", explicó Priscila Peña, representante de la aerolínea en el Huila.
La carga —alimentos no perecederos, artículos de aseo, medicamentos y comida para mascotas— partió en un ATR 42 y llegó a Cali hacia las 6:15 de la tarde, donde fue recibida por la Alcaldía para su distribución en los centros de acopio. Con esta jornada, la tercera desde el inicio de la emergencia, la aerolínea sumó más de dos toneladas de donaciones movilizadas por esa vía.
Alcance al Chocó y continuidad
La operación de Satena también llegó al Chocó a través de sus conexiones con Medellín, una de las rutas que permiten alcanzar al departamento epicentro del sismo, donde varias comunidades enfrentan dificultades de acceso.
Por ahora, la compañía evalúa mantener este tipo de operaciones humanitarias, aunque cualquier nueva jornada dependerá de sus capacidades y de no poner en riesgo la red de vuelos regulares que conecta a las regiones del país.