Moñitos suma un nuevo capítulo en su camino como destino turístico con la apertura de Beli Beach & Sun Hotel. La propiedad llega a este municipio del norte de Córdoba con una propuesta orientada a viajeros que buscan confort y autenticidad, y con una idea que la distingue: que el destino, y no solo el alojamiento, sea el centro de la experiencia.
Enclavado en el Caribe cordobés, Moñitos reúne los atributos de un destino de naturaleza aún poco explorado. Sus cerca de 30 kilómetros de playas —algunas todavía vírgenes— se combinan con la Reserva Natural Viento Solar, un refugio de avifauna y senderos frente al mar, y con atractivos singulares como su volcán de lodo y la tradición del buceo artesanal. A poca distancia, Isla Fuerte y los manglares de San Bernardo del Viento amplían el abanico de experiencias de un litoral que apenas empieza a figurar en el mapa turístico del país.
Sobre esa riqueza se construye la propuesta de Beli. El hotel dispondrá de 61 habitaciones pensadas para estadías vacacionales y apoyará su oferta gastronómica en una cocina de origen, inspirada en los productos de Córdoba y Chocó y dirigida por un equipo liderado por una chef. A ello suma dos bares con coctelería de autor —uno en la zona de piscina y otro en el restaurante— y una agenda de actividades conectadas con el entorno: kayak, recorridos en bicicleta, caminatas por la playa y experiencias de naturaleza en Moñitos y sus alrededores.
La identidad del hotel bebe del encuentro entre dos territorios de raíz caribeña. Córdoba y Chocó comparten riqueza natural, productos locales y tradiciones gastronómicas, y esa conexión cultural atraviesa la propuesta que Beli quiere ofrecer al visitante.
"Moñitos tiene algo que no se puede construir artificialmente: un territorio auténtico, una cultura propia y una naturaleza extraordinaria. Nuestra responsabilidad como hotel es acompañar ese potencial, generar experiencias de calidad y lograr que cada visitante no solo conozca Beli, sino que se lleve consigo una historia de Moñitos", señala Elida Isabel Borja, gerente de Beli Beach & Sun Hotel.

La propiedad también abre un frente para el segmento de eventos. Con un salón para celebraciones sociales, bodas, encuentros corporativos y grupos, el hotel amplía las posibilidades de un municipio que hasta ahora contaba con una oferta limitada para este tipo de reuniones.
Con esta apertura, Moñitos gana un actor que apuesta por consolidarlo como destino emergente del Caribe colombiano, dirigido a viajeros que buscan naturaleza y experiencias con una hospitalidad de mayor nivel, sin renunciar a la esencia del territorio. La llegada de Beli, más que un nuevo lugar donde hospedarse, se plantea como una puerta para descubrir un rincón del litoral cordobés que empieza a reclamar su lugar en la conversación turística del país.

